Café
Lavado, semilavado y honey: los métodos de beneficio del café
Cuando eliges nuestro café especial te preguntamos algo que confunde a más de uno: ¿lo quieres lavado, semilavado o honey? No es el tueste ni la molienda: es el método de beneficio, el proceso que transforma la cereza recién cogida en el grano que después se tuesta. Y es una de las decisiones que más influye en el sabor de tu taza.
Primero: ¿qué es el beneficio?
El fruto del café es una cereza: por fuera tiene piel y pulpa dulce, y en el centro están las dos semillas que conocemos como granos. Entre la pulpa y el grano hay una capa gelatinosa y azucarada llamada mucílago (en las fincas colombianas le decimos "la miel del café"; de ahí viene el nombre del proceso honey).
Beneficiar el café es quitar esas capas y secar el grano. La clave está en cuánto mucílago se deja adherido al grano durante el secado: más mucílago significa más azúcares en contacto con la semilla, y eso cambia el dulzor, el cuerpo y las notas de la taza.
Café lavado: la taza limpia
En el método lavado, después de despulpar la cereza el grano se fermenta y se lava con agua hasta retirar todo el mucílago. Luego se seca al sol completamente limpio.
- En la taza: limpia, brillante y balanceada. Es el método que mejor deja hablar al origen: la acidez y los aromas propios del terroir se perciben con claridad.
- Para quién: si te gustan los cafés precisos, con acidez viva y sabores nítidos.
Café semilavado: cuerpo y dulzor de panela
En el semilavado se retira la pulpa pero se conserva parte del mucílago durante el secado. Es un punto intermedio entre el lavado y el honey.
- En la taza: más cuerpo que un lavado y un dulzor que recuerda la panela, manteniendo buena limpieza.
- Para quién: si buscas una taza amable y envolvente, con dulzor natural y sin perder equilibrio.
Café honey: dulzura intensa y notas frutales
En el proceso honey el grano se seca con todo (o casi todo) su mucílago adherido. Durante el secado, esos azúcares migran lentamente hacia el grano.
- En la taza: dulzura intensa, cuerpo sedoso y notas frutales más marcadas. Suele ser el favorito de quienes descubren que el café puede saber a fruta.
- Para quién: si te gustan los cafés dulces, expresivos y con carácter.
Regla rápida: lavado = limpieza y acidez brillante · semilavado = cuerpo y dulzor de panela · honey = dulzura intensa y fruta. No hay uno "mejor": hay uno para cada gusto.
El mismo café, tres experiencias
En la reserva cultivamos un solo café, bajo sombra de árboles nativos, sin agroquímicos y cosechado a mano solo en cereza madura, y lo beneficiamos en la finca con los tres métodos. Es el mismo grano de origen, calificado con 85 puntos en cata de laboratorio, expresado de tres maneras distintas.
Si no sabes por dónde empezar, nuestra sugerencia: empieza por el semilavado, el más equilibrado; si te gustan los cafés vivos y precisos pasa al lavado; y si quieres la experiencia más dulce y frutal, prueba el honey.
Elige tu proceso favorito
Café de especialidad de 85 puntos en proceso lavado, semilavado o honey, en grano o molido. Recién tostado y con envío a toda Colombia.
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